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viernes, 13 de junio de 2014

Soy tu esclava

Ayer mi madre trató de ridiculizarme ante la familia, ¿cómo? Pues diciendo que era la esclava de mi hijo. Empezó a representar lo que para ella era mi vida diaria:
"Se despierta el niño de mañana y le dice: Esclava, tráeme el biberón; esclava, llévame con los juguetes; esclava, dame un paseo; esclava, dame de comer; esclava, juega conmigo; esclava, cógeme lo que he tirado lejos; esclava, recoge el pan; esclava,....Y así hasta que se acuestan"

Y así empezaron los consejos de siempre, esos que me asquean el estómago y me provoca arcadas mentales. "Déjalo llorar que por un poco no le pasa nada", "lo estás malcriado", "es bueno dejarlo llorar", "¡qué niño más malicioso!", y un largo etcétera que ya os conoceréis tan bien como yo.

No dije nada, no iba a entrar al trapo. Lo que no entienden es que es mi trabajo, si mi hijo llora ¿por qué he dejarlo llorar porque sí cuando le puedo solucionar el problema que tenga? No trabajo para atenderlo y cuidarlo con cariño y atenciones que en una guardería entre veinte niños no tendría.

Por supuesto que no me gusta recoger el pan que tira al suelo ocho veces seguidas, ni me gusta oírlo protestar mientras lo cambio porque quiere estar de pie, ni me gusta tener la casa sucia y revuelta porque el único tiempo libre que tengo se lo dedico al blog. Ni me gustan muchas otras cosas. Pero las cosas no las hace con malicia, no llora por fastidiar, y es dependiente de mí porque me necesita.

Habría que utilizar un poco la empatía y comprender que si tira al pan ocho veces al suelo y llora por recuperarlo es porque algo va mal (al final, lo cogí en brazos y al poco rato echó un eructo tremendo), o si está en el cambiador tumbado y protesta porque quiere estar de pie (porque se piensa que le voy a echar los gotas en los ojos y no le gustan), o si es dependiente de mí porque es lo único que conoce, para un bebé su madre es su mundo y por qué su mundo no va a querer besarlo, mecerlo y jugar con él.
Por supuesto que una madre también es un ser humano, tiene necesidades pero él no lo comprende.

¡Soy la esclava de mi bebé y muy orgullosa de serlo!
La esclava griega-Hiram Powers- 1843


Y tú, ¿eres esclav@ de tu bebé? O ¿crees que vas a serl@ cuando lo tengas?