*Basado en hechos reales. Ayer mismo acontecidos*
Estaba fregando los platos mientras Papá cambiaba el pañal de Peque.
Vino a tirar el pañal a la basura que se aloja bajo el fregadero
y con tan mala pata que el pañal al pesar tanto por el orín, cayose al suelo.
Como tenía a Peque en brazos, le dije que yo lo recogía en cuanto acabase
pero tonta de mí que cuenta no me di pues también había caquita
y una pequeña porción se había salido del pañal al estrellarse contra el suelo sin remedio.
Y ¿adivinad qué? Servidora pisó caquita de bebé.
-¡Eso da buena suerte! -Dice Papá entre risotadas.
-Me parece que sólo era la de los perros.-Respondo tratando de ponerme seria entre sonrisa sacando la zapatilla encochinada.