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viernes, 28 de noviembre de 2014

Imaginaciones

El martes fui al médico de cabecera, me llevé dos antibióticos (uno cutáneo y otro en polvos), un jarabe y una cita par radiografía. Papá no está en casa, volverá en cinco días. Así que, tengo a mis padres veinticuatro horas conmigo y, con Peque.

Me vinieron a recoger en coche después la consulta, ellos llevaban a Peque porque no quería llevarlo al centro de salud (demasiados estornudos, catarros y demás). Y les comenté que había ido a pedir cita para la radiografía del tobillo que, casualmente, coincidía con una cita importante que tenía mi madre, el jueves a la mañana. Por lo tanto, no podía quedarse con Peque y yo no estaba dispuesta a llevármelo para exponerlo a radiacción innecesario.

Al salir del coche, ya pensaba que no tendría a nadir a quién dejárselo, tampoco se lo puedo a dejar a nadie porque se pone a llorar y chillar con los desconocidos, por lo menos, los primeros veinte minutos, después los invita a jugar y demás.
-Yo: Tendré que llamar a una alguna amiga para que se quede con él.
-Madre: ¡Malo será! Estamos tu padre y yo, seguramente nos arreglemos.
-Y: Pero tú tienes la cita, y Pá dice que no puede
-M: ¡Si que puede! ¡Va él y ya está!

El miércoles no hablamos nada. Mi cita era a las 11:35 y la de mi madre a las 10:50, estando los edificios a menos de diez minutos de distancia, andando.

El jueves, Peque se levantó antes que yo, me trajo los calcetines y después las zapatillas para que me levantase. Desayunamos. 10:10. Nos íbamos a vestir cuando mi padre se asomó a la ventana del salón.
-Padre: ¿Todavía no estás preparada? -Sorprendida. No respondí.-¡Te está esperando tu madre! Ahora tendré que llevarla en coche.
Se fue. No entendía nada. Nos vestimos y se me dio por mirar el móvil que todavía lo tenía en silencio. Tenía una llamada perdida de mi padre, un mensaje en el buzón, y un par de líneas en el whatsapp. Diciéndome que se tenía, que iba a llegar tarde, que dónde estaba, porqué no estaba ya.

Total. Que nos vestimos y fuimos a casa de mis padres. 11:00
-Yo: ¿Nos vamos?
-Padre: ¿A dónde?
-Y: Pues a hacerme la radiografía
-Padre: ¡Yo no os entiendo! Una me dice que me quede en casa con el niño y la otra que vaya con ella.
-Y: Bueno, aún me da tiempo de bajar andando.
-P: ¡Bah! Me visto y bajamos.

Me dejó casi al lado y se fue con el niño a un parque mientras le decía que yo no había quedado en nada con ella, que sólo me había dicho que venía él conmigo, que cómo iba a bajar una hora y media antes si estaba a veinte minutos, que no habíamos hablado desde el martes de nada del tea, y etc, mi padre decía que al final siempre se comía los marrones de nosotras. Y bla, bla, bla.

Cuando nos volvimos a juntar los cuatro (abuelos, madre y bebé), no dijo nada de nada. Y yo tampoco dije nada porque tenía todas las de perder. Porque siempre soy la tonta, la mala, la inculta, la inexperta, y todo lo negativo que hay.

A la tarde hablé con mi padre y le dije:
-Yo: ¿Ves no dijo nada sobre lo de la mañana?
-Padre: Si hablé con ella y me dijo que no habías quedado con ella, pero que pensó.... ¡Boh! Si al final, a mi también me lo hace.


  • Total, que ella misma se dijo que iba a quedar con ella para bajar a las 10 y estaba toda loca para que apareciera, cuando yo no sabía nada.