viernes, 3 de abril de 2015

Prueba de Productos HIPP Biológico

*Entrada promocional*

Me apunté a la prueba de productos de Madresfera sobre HIPP Biológico. Primero os hablaré sobre la marca, después os daré mi opinión (dentro de la puntuación):


Visión general
HiPP lleva más de cinco décadas con un debate consciente y sensible acerca de la naturaleza, las necesidades humanas y la economía. Aquí, encontrarás la esencia de lo que somos y representamos en valores y cifras.
Calidad BIO HiPP
¿Qué es exactamente la agricultura y ganadería biológica? ¿De dónde proviene los plátanos BIO? ¿Cuántos controles en laboratorio pasa un tarrito HiPP antes de ser comercializado?. Todas estas preguntas tienen respuesta en el transcurso de nuestro paseo a través del concepto BIO.
"Desde hace más de 50 años nos dedicamos por convicción y con máximo esmero a la agricultura orgánica / biológica. Una de las tareas de mi vida es proporcionar un desarrollo natural y sano de su bebé."


Puntuación del 1 al 5 (de menos a más, siendo 5 el máximo):

- "Como hecho en casa" 5 
Me ha encantado, sabía igual que como los que hacía les hacía yo. En la cocedora de vapor. Cada potito sabía a los ingredientes que llevaba.
- "Huelen y saben que alimentan!!" 4
Oler , huele a potito. Pero saber sabe a gloria
- "Como le gustan a mi bebé" 5
La verdad, es que hacía como meses que no se comía un potito porque siempre ha comido sólido, así que empecé por echarle un poco de pan al potito para que se animase y al final acabó rebañando el plato, como hijo de su madre que es.
- "Tienen todos los productos que necesito para la alimentación de mi bebé" 5
Cada potito es variado, y tiene lo necesario
- "Confío en la marca" 5
Si, confío después de haber probado sus productos, antes no los había probado por su precio pero merece la pena

Esta es mi opinión verídica y personal. No he sido coaccionada ni tampoco he querido hacer la pelota a la empresa por haberme dado sus productos de forma gratuita. 

sábado, 28 de marzo de 2015

Un día sin rabietas

Después de más de tres meses de rabietas diarias, de entre dos a seis, de tirarse a la suelo, patalear, chillar, gritar, llorar, pegar, arañar,... y una larga lista que muchas ya conocéis. He conseguido un día sin ninguna rabieta. (Debo confesar que me ayudó un montón leer varios blogs de otras madres en las que cuentan sus experiencias y consejos.)

Nos levantamos sin prisa, desayunamos sin prisa, cambiamos la ropa y el pañal sin prisa, y después se fue a la guardería (dos horitas, aún sigue con la adaptación). En esas dos horas (con viajes incluídos) fuimos al Carrefour, al Lidl, al Sprinter, al C&A y al Mercadona, ¡todo un logro! ¿Cuántas cosas se pueden hacer en dos horas con coche y sin bebé?
Recogida, comer y dormir. Después salida por la tarde. Decidimos llevarlo a un cuentacuentos infantil. Con anterioridad, fuimos a dos parques. Conseguimos distraerlo entre ver el tren y ver un libro. Durante el cuentacuentos se portó de maravilla, de vez en cuando miraba para la chica y en otras ocasiones miraba para dos libros que había escogido con anterioridad. Después fuimos a otro parque, encontró el coche de un niño, no quería dejarlo, conseguí que lo dejara con el Pocoyó de la tablet, y a este con la mitad de una galleta, cuando se acabó la galleta no hubo más. Estaba contento, llegamos a casa a tiempo para que el sueño o el hambre no hiciera efecto.

Mis pequeños consejos:
-Distraerlo para que no comience una rabieta.
-No molestarlo porque sí.
-Tener cuidado con el hambre, sueño y aburrimiento.
-Tener energía positiva y mucha paciencia.
-Razonar con él

miércoles, 25 de marzo de 2015

Cosas que me pasan con mis padres

Esta tarde mi madre me ha dicho:
(Estábamos hablando sobre un bizcocho que me salió con becerra y ella me decía que no)
-Madre: La becerra es más blanda que la leche frita.
-Yo: La becerra queda con aspecto de turrón blando, que es como está.
-M: ¿Tú eres tonta? -elevando la voz
-Y:No, no lo soy.
-M: Pues yo se más que tú porque tengo más años y experiencia, así que tú eres ¡TONTA! -me escupió verbalmente.

Y hace como una semana...
-Padre: Por tu cumpleaños, te vamos a regalar ropa. Así que te vamos a comprar algo que te pongas a diario pero tiene que sera algo que a nosotros nos guste, tú no puedes elegir. Porque siempre vas como una pordiosera.
-Yo: ¡Voy cómoda! Con mis vaqueros, mis camisetas, mis sudaderas y mis tenis.
-Madre: Pues ¡eso! ¡Vas siempre como una pordiosera!

Empezando la guardería

Después de estar vacilando durante varios días, incluso diría que semanas. Hemos decidido que Peque comenzase la guardería.

Cada vez tenía más paciencia, me enfadada con más facilidad, estaba desfallecida, amargada,... Y Peque tres cuartos de lo mismo, cada vez más rabietas, explotaba con más facilidad, hacia lo que le daba gana y yo ya no le ponía impedimentos ni le reñía. La mesa, sofá, paredes, suelo, muebles, y varias cosas rotas son testigos.

Dormíamos juntos, comíamos juntos, nos duchábamos juntos, íbamos al baño juntos, paseábamos juntos, nos enfadábamos juntos, nos tirábamos al suelo juntos, jugábamos juntos,... Creo que ya lo vais entendiendo.

Pues ya había mirado hacía varias meses las guarderías para que empezasen en septiembre de este año. Pero la mayoría no me gustaban ni tampoco tenían plaza por la mañana, sobre todo una de la que ya os hablé que utilizan la crianza con apego y Montessori no oficial. Pero nos tuvimos que conformar con una que quedaba relativamente cerca (a un km y medio cuesta arriba y sin buses, todo a patas).

Empezó el jueves, treinta minutos llorando. (Ay! Qué penita). El lunes hizo una hora, nos dijeron que lloró cuando nos separamos pero después estuvo jugando solo y observando a los otros niños. Este martes, sólo medio lloró al entrar, después no quería marcharse. Y mañana toca una hora y media. A ver qué tal.

Y con tan poquito tiempo de separación, incluso nos ha ido mejor para nuestra relación. Hoy sólo tuvo una pataleta pasajera. Le dedico más tiempo y de mayor calidad después de su siesta. Vemos menos la televisión. Me siento con más vitalidad y con más paciencia. Ahora tengo un poquito de tiempo para mí, y cuanto más tiempo esté en la guardería más tiempo tendré para la casa y para buscarme un trabajo y poder contribuir a la economía familiar. Y cuanto este con Peque podré darle toda mi atención, cariño y paciencia.


sábado, 21 de marzo de 2015

Ni prejuicios ni comparaciones ni envidias

Está claro que los prejuicios son malos, pretendes ver una realidad de antemano sin conocer a la persona que estás juzgando en su vida privada, sólo por lo que ves, en un momento dado. Ya desde hace un par de semanas me he tomado la libertad de decirme "si esa madre le da un azote a su hija porque se ha salido disparada hacia la carretera, ¿por qué he de juzgar?". Cada uno sabe lo que tiene en casa, sabe como son sus hijos, se sabe la paciencia que se tiene, y cuántas veces se le ha dicho una cosa y aún así, no aprenden, ni por las buenas ni por malas, y lo peor, ponen su seguridad en peligro. Por eso, me he decidido ni a juzgar ni justificar sus actos. ¿Por qué si mi hijo se tira al suelo en medio del paso de peatones la gente me mira mal a mí? ¿Por qué han de decirme que mi hijo se merecía unos buenos azotes? ¡Me da igual!

Peque cuando tiene una rabieta no escucha, sólo grita y se pone tieso, patalea, araña y golpea. Muchas veces acabo siendo objeto de su ira, otras veces, cosas de su alrededor, y en otras ocasiones, se ha hecho daño a si mismo, cuando trataba de calmarlo. No es fácil, y sólo me cabe pensar que es una etapa.

Que algún día volveré a tener vida propia. Desayuno con él (lo mismo que él), juego con él, veo un ratito la tele con él, como con él, salgo de paseo con él, voy al parque con él, me ducho con él, ceno con él, voy al baño con él, duermo con él,... Ya no veo ni series ni películas, sólo dibujos. No recuerdo que es leer un libro que no sea infantil. Ni ver revistas para mayores. Ni ponerme con la máquina de coser. Ni hacer mis manualidades. Ni salgo de paseo con Papá. Ni con amigas, ni siquiera salgo de compras. Ni de paseo si es muy lejos porque me agota con sus berrinches física y psicológicamente. Pasan las horas y no recuerdo cuando fue la última vez que miré el whatsapp, ni dónde está el móvil o si todavía sigue en vibración. Y esto todo, con un niño que se tira al suelo dónde y cómo quiera y cómo sea.

No quiero compararlo con el hijo de la vecina, ni con la hija de aquella amiga (lejana) porque son carácteres diferentes, son personas diferentes, ambientes diferentes y están siendo criados por personas diferentes. Y no los envidio, claro que no. Porque toda tempestad vuelve a su calma.

Mucha paciencia y a contar hasta tres antes de estallar.

PD: Hoy puedo escribir porque Papá, por fin, ha podido quedarse con él para dormirlo.

martes, 3 de marzo de 2015

Revisión de 18 meses

15,490 kilos y 89 centímetros
1 vacuna
Y la revisión de siempre.

Conclusión: mucho llanto, una tirita y a ponerlo a dieta.

Si, ponerlo a dieta. Pero ¿cómo? Si de lo que más a abusa es de verdura y fruta. Por supuesto que sale a la calle y va pidiendo a la gente pan, y ya hay quien lo conoce y se lo da sin que se lo pida. También pide de comer lo mismo que nosotros, y como no quiere biberón, le estoy dando leche con cacao.

Total. Voy a darle menos cantidad de comida, y se acabaron las chucherías (léase, galleta, gustanitos, una onza de chocolate, cosas golosas que come muy de vez en cuando), si quiere picar entre horas clementina o plátano o fresas o uvas, cualquier fruta es buena. Y hacer más ejercicio. Aunque lo de caminar es imposible. Porque dos pasos, y da cuatro hacia atrás. Y cuando le pido que vaya hacia delante, se tira al suelo de rodillos, cuando le ayudo a levantarse, se tira al se tira al suelo y se reboza boca arriba mientras patalea y grita. Hasta que le subo a la silla y se acabó el caminar.

Me tiene agotada física y psicológicamente. Tiene unas seis rabietas diarias, y cada dos por tres se tira al suelo donde y como quiera. La gente no para de decirme que se merecía unos buenos azotes. Yo sigo tratando de hablarle con delicadeza y razonando. A veces es imposible, se pone mucho peor e incluso acaba haciéndome daño (me araña, pega, patalea) y otras se hace daño a él mismo.

Hace un tiempo una de vosotras me dejó un comentario de que trataría de razonar con él antes de que se enfadase, lo intento y reintento. Siempre trato de hacer las cosas con calma pero se pone de peor humor y a veces no se qué hacer, sólo me quedo a su lado esperando a que se le pase. La mayoría de las veces deja de gritar, llorar y patalear, coge y se levanta y me pide de jugar con la pelota mientras me la señala. Pasa de 0 a 100 en dos segundos.

Mi único consuelo es que es una etapa. Que poco a poco dirá más palabras y se expresará con palabras lo que dice con sus enfados. Que no lo hace a posta, es sólo un estado de frustración. Que es una persona con sus propias ideas. ¡ES UNA ETAPA, ALGO PASAJERO! Así que, me digo a mi misma que no debo enfadarme pero las que estáis en el mismo caso de que vuestro/s hij@/s se cogen caprichos cada dos por tres, incluso a la mínima y tratando de evitarlo, sabéis de lo que hablo


lunes, 23 de febrero de 2015

Buscando litera

Después de haber sido un éxito el cambio de colecho a cuna, hemos decidido darle la oportunidad de elegir que duerma en su propia cama, en su propia habitación. Y por eso, estamos micos buscando una litera para la segunda habitación que tenemos en casa (tenemos dos habitaciones, un baño, y cocina-salón-comedor-entrada).

Pero además, tenemos que colocar dos armarios empotrados, colocar y recoger las dos habitaciones, pintar la habitación donde dormimos (que es la más grande y se la vamos a ceder pues necesita más espacio pues su habitación cubriría descanso-ocio-estudio y la nuestra sólo para descanso y almacenaje de ropa). Pero con Peque en casa, las 24 horas, me es imposible. Quizás podría hacer lo de ordenar en cuatro mañanas y otras dos más para pintar pero no hay tiempo. ¡Qué difícil es ser madre 24 horas al día y ama de casa!

Hemos estado mirando literas por internet, queríamos gastar unos 1100 euros entre litera (con armario, quitamiedos, escalera, y dos cama), los colchones y si hace falta somier para la cama de abajo. Además necesitábamos una mesa estudia para dos y estantería para libros pero eso más adelante. Encontramos una litera preciosa que me encantaba pero se sale 2cm de ancho y no cogía. Ahora seguimos mirando en mueblerías de la zona e internet, y por eso, estoy mica, muy mica. Al principio me decanté por litera en L para aprovechar la única esquina que tenemos, y después, me encandilé por una litera tren.

¿Algún consejo? ¿Alguna experiencia?